Reportajes

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado

tramamAutoridadPortuariaCarbonClinkerMuelleSanDiegoOsCastrosSegún los documentos a los que constan y evidencias el Jefe de Prensa de la Autoridad Portuaria junto a su Presidente y el actual Presidente d ela Diputación de A Coruña se niega a facilitara información sobre la "compra de voluntades" a la asociación de vecinos de Os Castros en A Coruña, gestora de las manifestaciones por la descarga de Carbón en san Diego, a la que han "untado" con dinero público para actos de la citada asociación que nunca han llegado a realizarse y por lo que PLADESEMAPESGA ha solicitado el reintegro a las arcas públicas de las citadas partidas, que ha día de hoya han desaprecido sin que nadie pide explicaciones.

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

foto2 albatrosredesSegún el comunicado, cada cinco minutos 15 de las 22 especies de albatros están en peligro o mueren.

Estas aves, que alcanzan hasta 3,5 metros de envergadura, acuden a alimentarse de los cebos, se enganchan en los anzuelos, se hunden y ahogan. En otras ocasiones se golpean con los cables de acero de los buques arrastreros o quedan atrapados en sus redes.

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

el capitan cuellar el heroe desconocido que hizo huir a un millar de inglesesEl Instituto Cervantes de Dublín ha celebrado unas jornadas bajo el título “Rememorando la Armada a su paso por Irlanda”, en la que han intervenido Leoncio González de Gregorio y Álvarez de Toledo, Duque de Medina Sidonia –descendiente del Comandante en Jefe de la expedición- y el profesor de UCD Declan Downey. Al mismo tiempo, Radio Nacional de España ha realizado un programa especial titulado “No es un día cualquiera”, presentado por Pepa Fernández. El evento trae a mi memoria la serie de actividades que la Embajada de España en Irlanda y su Instituto de Cultura realizaron en 1988 con motivo de la celebración del IV Centenario de la Gran Armada.

Conmemoración en Irlanda del IV Centenario de la Gran Armada

A finales de 1987 me encontré en mi puesto de Embajador en Dublín con este aniversario, cuya celebración estaba siendo cuidadosamente organizada por Gran Bretaña y por  Irlanda, que había establecido una Comisión Conmemorativa al efecto. Con este motivo, historiadores británicos investigaron a fondo el acontecimiento y –quizás por primera vez- se llevó a cabo un estudio objetivo que acabó con muchos de los mitos y estereotipos creados por la “agit-prop” inglesa y la leyenda negra alentada por Antonio Pérez y los exilados españoles detractores de Felipe II. Fueron éstos los que calificaron mordazmente la Armada de “Invencible”, cuando su título oficial era el de “Grande y Felicísima Armada”, aunque al final no resultara tan feliz. España también creó un Grupo de Investigación en torno al Instituto de Historia y Cultura Naval, que recopiló y publicó documentos reveladores, algunos de ellos inéditos. El Gobierno español decidió –a mi juicio erróneamente- no conmemorar el Centenario, ni colaborar al respecto con el Gobierno británico y dio instrucciones a su Embajador en Londres  para que mantuviera la Embajada al margen. Por mi parte, traté de convencer al Ministerio de Asuntos Exteriores para que permitiera a la Embajada en Dublín cooperar con la Comisión Conmemorativa Irlandesa, argumentando lo siguiente: Irlanda era bien distinta de Inglaterra y -al contrario que ésta- se había comportado relativamente bien con los supervivientes de la Armada; “les absents ont tojours tort” y, si España no ofrecía su versión de lo ocurrido, la opinión pública irlandesa sólo conocería la versión inglesa; convenía explotar el sentimiento antibritánico de la mayor parte del pueblo irlandés; se debía de informar a la opinión pública de  la importante ayuda que España prestó a Irlanda frente al país ocupante; no se trataría tanto de una “celebración” –dado que había poco que celebrar-, como de la “conmemoración” de un hecho relevante para la Historia de Europa…Eran argumentos de peso que dieron su fruto y el Ministerio me dio el “placet” para actuar, aunque me exhortó a ser cauto.

El Instituto Cultural se incorporó a la Comisión Conmemorativa  y la Embajada colaboró en las actividades organizadas por las entidades públicas y privadas, al par que realizó sus propios actos conmemorativos de la efeméride. En Julio organizó una Semana Marítima Española, cuyos platos de resistencia fueron la celebración en el Museo Cívico de Dublín de una exposición sobre “La Marina Española a finales del siglo XVI y relaciones hispano-irlandesas” y la presencia en la capital del buque-escuela “Juan Sebastián Elcano”. La exposición –que se puso llevar a cabo gracias a la colaboración del Museo Naval de Madrid, del Archivo de Simancas y del Museo Nacional de Irlanda- se exhibió posteriormente en Limerick, Galway y Sligo, así como  –en una versión reducida- en los pueblos de Ballyferriter, Banagher y Dun Chaoin. El buque-escuela fue el centro de la actividad cultural y social de las Jornadas. A bordo se celebraron una mesa redonda sobre “La Gran Armada”, un concierto de música española del siglo XVI por parte del grupo “Taller Ziryab” y una gran recepción a la que asistió el “todo Dublín”. El curso universitario de verano de la “Cuman Merriman School” estuvo monográficamente dedicado a “Irlanda y España” y en el participaron personalidades como Hugo O’Donnell, Peter Sutherland, Dermoth Keogh, el Embajador irlandés en España,  Geraoid O’Cleirigh y yo mismo, que pronuncié el discurso de clausura. En Septiembre, coincidiendo con el aniversario de los naufragios, se realizaron numerosas actividades, entre las que cabe destacar la inauguración en Stredagh por el Presidente de la República, Patrick Hillery, de un monumento en memoria de las víctimas de las naos “Lavia”, “Juliana” y “Santa María de Visión”. Asimismo se inauguraron monumentos similares en recuerdo de los náufragos de  la “Trinidad Valencera” en Kinagoe Bay y de la “Santa María de la Rosa” en Dun Chaoin, así como en el Cementerio de Galway, donde estaban enterrados los 300 tripulantes de los buques “Falcón Blanco Mediano” y “Concepción Cano“. Se estrenaron sendas cantatas inspiradas en la crónica del Capitán Francisco de Cuellar, con música de Seoirse Bodley –“Carta Irlandesa”- y de Michael O’Suilleabhain –“Noches en los jardines de Clare”-. Se celebró una exposición en Sligo del pintor Bernard MacDeogh sobre la Armada  y se  colocó en Kinlough un mural sobre “La ruta de Cuéllar”. El Instituto Cultural convocó un concurso literario entre estudiantes irlandeses sobre la expedición española –cuyos premios fueron entregados por la Ministra de Educación Mary O’Rourke- y el Servicio Postal lanzó un sello conmemorativo con la efigie de la nave “Duquesa Santa Ana”. Pero el acto de mayor relevancia cultural e histórica fue el Simposio sobre “La Gran Armada, Irlanda y Europa”, celebrado en Sligo bajo los auspicios de UCD y de la Embajada, en el participaron destacados historiadores de España, Gran Bretaña, Irlanda, Holanda y Estados Unidos, como Felipe Fernández Armesto, Hugo O’Donnell,  Colin Martin o John Dougherty, en el que presenté una ponencia sobre Cuéllar. La participación de la Embajada en la conmemoración constituyó un  considerable éxito.

Versión auténtica de lo que ocurrió a la Gran Armada

Tanto por parte británica como española, la Historia ha presentado el fracaso de la invasión de Inglaterra por parte de España como una gran derrota para ésta y una tremenda victoria para aquélla, pero no fue del todo así. De parte española, se atribuyó el desastre al empecinamiento de Felipe II  y a su obsesión por hacer retornar Inglaterra a la fe católica, y a la incompetencia del Duque de Medina Sidonia.  En un reciente episodio de la serie televisiva “El Ministerio del Tiempo” dedicado a la Armada, se  afirmaba taxativamente que los ingleses había derrotado a la Armada Invencible. El fracasoo de la flota más poderosa a finales del siglo XVI fue festejada en Inglaterra como uno de sus mayores éxitos y un momento culminante en la Historia de la nación, que consagró la supremacía de la  reina Isabel I en Europa. Se exaltó hasta el paroxismo a los almirantes ingleses Lord Charles Howard, John Hawkin, Martin Frobisher y, sobre todo, el corsario Francis Drake, del que se contaba que, cuando la flota española comenzaba el sitio de Plymouth –cosa que nunca se produjo- estaba jugando una partida de bolos que se negó  interrumpir y exclamó:”Tenemos tiempo de acabar la partida y luego derrotaremos a los españoles”. Una investigación seria de los hechos propiciada por el centenario puso de manifiesto la falacia de una Historia manipulada. España perdió una buena parte de los buques que componían la Armada, pero no por los ataques de la flota inglesa –que solamente hundió un navío español en combate- sino como consecuencia de una desfavorabilísimas condiciones meteorológicas y del fallo de uno de los puntos clave del plan de Felipe II, al no conseguir Alejandro Farnesio, Duque de Parma, apoderarse en Flandes de un puerto de aguas profundas en el que pudiera recalar a salvo la Armada para recoger a las tropas españolas que deberían invadir Inglaterra. Como destacó la propaganda inglesa, Dios estuvo de parte de Inglaterra y los “vientos protestantes” derrotaron a la flota papista. Ello  quedó reflejado en las palabras atribuidas al Rey prudente:”No he mandado mis buques a luchar contra las tempestades” o “¿Dónde estaba Dios cuándo se hundió mi flota?”. Lo que realmente ocurrió ha sido reconocido en un reciente documental de la BBC sobre “La Historia desconocida de la Gran Armada Española”, producida por Dan Snow con el asesoramiento del profesor Geoffrey Parker, y  cuyos episodios fueron transmitidos en la TV española a partir de las 12.30 de la madrugada.

Felipe II -que había sido rey consorte de Inglaterra con Maria Tudor- mantuvo durante algún tiempo buenas relaciones con Isabel, hermanastra de su viuda. Las relaciones se deterioraron debido al mal trato dado por los anglicanos a los católicos –que culminó con el encarcelamiento y ulterior ejecución en 1587 de la Reina de Escocia, María Estuardo-, los reiterados ataques de los piratas y corsarios ingleses a las naves españolas en América y los apoyo de todo tipo prestados a los rebeldes protestantes de los Países Bajos. Felipe II basó jurídica y políticamente su plan de acción en la bula del Papa Paulo V, que excomulgaba a Isabel y exhortaba a los monarcas católicos a destronarla. Planeó una gran operación naval y terrestre para invadir Inglaterra desde Flandes con el fin de derrocar a la Reina Virgen, aunque no para conquistar u ocupar el país. Decidió formar una Gran Armada para trasladar tropas y suministros desde Lisboa a Flandes y, desde allí, invadir Inglaterra junto con los tercios dirigidos por el Duque de Parma. Encomendó la misión a Álvaro de Bazán, Marqués de Santa Cruz, el gran Almirante vencedor en Lepanto, y en 1587 se iniciaron los preparativos para la expedición, que se vieron adversamente afectados por la muerte intempestiva de Santa Cruz y por el ataque a Cádiz de Drake, que destruyó buena parte de la impedimenta preparada y  provocó el retraso de la expedición de casi un año. Especial incidencia tendría la destrucción de barricas y toneles para el transporte de provisiones, que tuvieron que ser sustituidos por otros de madera joven, que causaron el deterioro del agua y de los alimentos durante la travesía. Para sorpresa general, Felipe II encomendó el mando de la Armada a Alonso Pérez de Guzmán, Duque de Medina Sidonia, Capitán General de Andalucía. Aunque éste se resistió alegando no tener experiencia naval, el Rey le obligó a aceptar, porque era una persona de alta alcurnia, con acreditada experiencia militar, buen administrador y sumamente rico. Su escasa experiencia en los mares quedó subsanada con el asesoramiento de los marinos más prestigiosos de la época, como Juan Martínez de Recalde, Blas de Oquendo o Martín de Bertendona. La Historia ha tomado como chivo expiatorio al Duque de Medina Sidonia, al que ha culpado injustamente del fracaso de la Armada, pero gracias a las recientes investigaciones, su figura ha quedado reivindicada, como ha puesto de manifiesto su sucesor González de Gregorio en su ponencia dublinesa  sobre “La Armada, el milagro que no fue”. Felipe II encomendó a Medina Sidonia la tarea de conducir una flota de 130 buques desde Lisboa a Flandes bordeando la costa inglesa a lo largo del Canal de La Mancha. De éstos 130, sólo 22 eran navíos de guerra -con una dotación de 7.000 marineros- y los otros 108 eran mercantes que transportaban 20.000 soldados, caballos e impedimenta de guerra. Avanzaron en formación de media luna con los buques de guerra  protegiendo los flancos, y los navíos ingleses no lograron romper la formación de la flota, que navegó delante de sus narices a todo lo largo de su costa. Pese al continuo hostigamiento de la flota inglesa –que doblaba en número a la española pues contaba con 333 navíos-, la Armada  llegó a su destino habiendo perdido tan sólo al “San Salvador” –que se hundió tras una explosión- y  a “Nuestra Señora del Rosario” –que, tras sufrir la rotura del palo mayor en una colisión, tuvo que ser dejado a su suerte-. Aquí cabe  recordar el hecho de Medina Sidonia no atacó -como le propuso el 2º Comandante, Martínez de Recalde- al núcleo principal de la flota inglesa refugiada en el puerto de Plymouth y atrapada en circunstancias sumamente desfavorables, porque siguió estrictamente las instrucciones del Rey de reunirse cuanto antes con las tropas de Farnesio. Fue el Duque de Parma el que no cumplió la misión encomendada de conquistar un puerto de aguas profundas en el que pudiera recalar la Armada con el fin de recoger las tropas que deberían invadir Inglaterra desde Flandes. Los galeones españoles eran demasiado voluminosos para acercarse a las costas holandesas, cuyas aguas eran poco profundas y estaban llenas de bajíos, y, de ahí, la importancia de la labor encomendada a Farnesio de conquistar un puerto seguro, que no consiguió por la hábil actuación e la flota de los Países Bajos que dejó a sus tropas bloqueadas en Dunkerke. Como ha señalado el arqueólogo marino Desmond Branigan, el viaje y la actuación de la Armada desde que zarpó de Lisboa hasta el punto en que navegó hacia el Atlántico al norte de Escocia, guardando su formación con más de cien navíos que la componían en buen funcionamiento, deberían ser calificados como el acto más grande de la épica marina de todos los tiempos. De no haber sido por las excepcionalmente severas tormentas provocadas por el equinoccio otoñal que encontraron sus barcos, en vez de dispersarse como lo hicieron, habrían logrado regresar a sus bases. Pese a todo, y conforme a cualquier tipo de estándares, la travesía fue una aventura que alcanzó un apogeo de valor, aguante y supremo arte marinero, y resultó realmente un auténtico logro. Supuso la primera operación de un convoy naval en la historia de la navegación.

Peripecias de la Gran Armada en Irlanda

Cuando la Armada llegó a su destino y no halló un puerto seguro donde guarecerse, tuvo que anclar sus naves en mar abierto frente al puerto de Calais, y éste fue el momento crítico que hizo vulnerable a una Armada hasta entonces habia actuado de forma impecable. En la madrugada del 29 de Julio de 1588, el Almirante Hawkin recurrió a la estratagema de enviar ocho “brûlots” contra la inerme flota española. Eran éstos unos artefactos ideados por el ingeniero Gianibelli, consistentes en viejos barcos cargados de pólvora, explosivos y material inflamable, que se lanzaban contra buques anclados y otras instalaciones para hacerlos explotar. Ya habían sido utilizados con éxito por los holandeses en 1585 en el asedio de Amberes por las tropas de Farnesio, pues destruyeron el puente de barcas tendido por los españoles sobre el río Escalda. Ante la amenaza de los brulotes cundió el pánico entre los componentes de la Armada y cada navío se hizo a la mar por su cuenta, perdiendo en la despavorida huida anclas  y aparejos. Tuvo lugar entonces la batalla de las Gravelinas, en la que -pese a las circunstancias extremadamente adversas- sólo se perdió un navío en combate y otro que encalló en los bajíos holandeses. Por primera vez desde que salió de Lisboa, se rompió la disciplinada formación de la Armada y, en su alocada huida, los buques se vieron arrastrados por los vientos hacia las peligrosas costas holandesas. Cuando se temía un encallamiento masivo, cambió providencialmente la dirección del viento y las naves fueron empujadas hacia el Norte. Medina Sidonia trató de reagrupar a la flota, pero –al no permitirlo el vendaval- dio ordenes a sus buques de mantener rumbo Norte-Nordeste, bordear Escocia y regresar a España, teniendo cuidado de evitar Irlanda “por temor a los peligros que puedan acecharnos a lo largo de su litoral”. Los 87 barcos  que siguieron las instrucciones de Medina Sidonia consiguieron regresar a puertos españoles, mientras que los 26 que no quisieron o pudieron seguirlas naufragaron en las costas irlandesas a partir del 21de septiembre, día en que –según Stuart Daultry en su artículo “El tiempo en el noroeste de Europa en el verano y en el otoño de 1588”- se produjo una de las mayores galernas y peores tormentas jamás registradas en la historia de la meteorología.

Dolores Iglesias y Pilar San Pío han mantenido que  los naufragios en las costas irlandesas afectaron a 6.000 hombres, de los que 3.750 resultaron ahogados o muertos como consecuencia de sus heridas o enfermedades, 1.100 fueron ajusticiados por las autoridades inglesas, 400 fueron matados por los nativos y 750 sobrevivieron, la mayoría de los cuales consiguió regresar a España a través de Escocia.  En el discurso que pronunció durante la inauguración del monumento de Stredagh, el Presidente Hillery afirmó lo siguiente: “La Historia ha dejado constancia de que cientos e incluso miles de supervivientes de los naufragios fueron desvalijados, asaltados y muertos, mientras trataban de llegar a tierra. Este cruel tratamiento reflejaba las circunstancias de las formas de vida en las costas. Las tropas inglesas estaban decididas a que los españoles no conservaran sus vidas por temor a que pudieran ayudar a los rebeldes irlandeses. Muchos irlandeses se unieron a los expolios y a las matanzas en colusión con las tropas inglesas o por beneficio personal”.  El periodista  Den Rush, a su vez, destacó que los irlandeses deberían recordar el 400 aniversario del desastre de la Armada Española con vergüenza porque,”en gran medida, saqueamos los buques naufragados y asesinamos a los supervivientes y –lo que los agentes de la Corona inglesa no consiguieron hacer- lo hicimos nosotros con sangriento y codicioso entusiasmo”. Pensé que éstas y otras sinceras manifestaciones auto-inculpatorias merecían ser matizadas y realicé una modesta investigación, que se plasmó en un artículo sobre “Actitudes en Irlanda hacia los supervivientes de la Armada Española”, que publiqué en  la revista “The Irish Sword”. Sin embargo, este comportamiento no fue uniforme y varió de forma notable según se tratara de las autoridades inglesas y del personal a su servicio, de los jefes locales o del pueblo llano.

Actitudes en Irlanda hacia los supervivientes de la Armada   La reacción del “establishment” inglés fue obvia y comprensible, por temor a que los españoles pudieran unir sus fuerzas a la de los rebeldes irlandeses para luchar contra la ocupación, pues –como reconoció el Gobernador de Dublín, Sir William Fitwilliam- sólo disponían de 750 soldados de infantería y la caballería era poco operativa por falta de herraduras. De ahí sus drásticas instrucciones desde el primer momento: apoderarse de los buques y su carga, y prender y ejecutar a todos los españoles, cualquiera que fuera su categoría. El Gobernador de Connacht, Sir Richard Bingham, ordenó que no se les diera cuartel y amenazó con la pena de muerte a quienes los ayudaran. En una carta a Isabel I presumió de haber ejecutado a 1.100 españoles de los 12 buques naufragados en su jurisdicción. El propio Fitzwilliam comentó que, dado que Dios había consentido arrojar a las costas irlandesas a los españoles, algunos de ellos ya muertos, él sería su representante para deshacerse de los demás. El caso más sangrante fue el de la matanza en Ellagh de más de 200 españoles de la “Trinidad Valencera” comandados por Alonso de Luzón, que se habían rendido ante la promesa de Sir Hugo O’Donnell de que sus vidas serían respetadas. Los supervivientes fueron obligados a caminar hasta Drogheda en la costa este y 45 de ellos fueron ejecutados.

Los jefes nativos y los religiosos católicos ampararon y auxiliaron a los españoles, salvo excepciones como la de O’Donnell , a quien Turlough O’Neill afeó su cobarde conducta por haberlos traicionado. Curiosamente, su hijo Hugo “el Rojo” encontraría años después refugio en España. Ante las amenazas del Gobernador de que incurriría en la pena de muerte y en la confiscación de sus bienes si no entregaba a los españoles que había acogido, Sorley MacDonnells contestó que antes entregaría su vida y hacienda que mercadear con sangre cristiana. Esta valiente actitud costó la vida a algunos de ellos, como Malachy MacClancy o Brian O’Roarke, que fueron acusados de  alta traición. En su poema “O’Roarke’s  Request”, T.D. Sullivan pone en boca del ejecutado las siguientes palabras:”Si ésta es la traición de la que me acusáis, bien traición sea./ No escucharéis de mí una palabra de arrepentimiento por semejante falta./Sólo diré que, aunque odiéis a mi raza, mi credo y mi nombre,/si vuestra gente se encontrara en una situación extrema, haría lo mismo con ella”. Fitzwilliam se quejó en un informe a la Reina de que los españoles eran acogidos y socorridos por los campesinos, por lo que se requería un gran esfuerzo para poder capturarlos. Martín López informó por carta a Felipe II acerca de la protección que los rebeldes irlandeses católicos prestaban a los supervivientes de la Armada, y el piloto de la “Trinidad Valencera”, Antonio Martínez, declaró que los paisanos irlandeses los asaltaban y los despojaban de armas, ropa y joyas, pero los trataban bien y les proporcionaban comida y alojamiento. Francisco de Cuéllar describió con gracejo esta situación:”A nosotros nos querían bien estos salvajes porque sabían que veníamos contra los herejes y que éramos tan grandes enemigos suyos y, si no fuer por ellos –que nos guardaban como a sí mismos- por lo más ninguno quedaría de nosotros. Teniámosles  buena voluntad por esto, aunque ellos fueran los primeros que nos robaron y desnudaron en carnes a los que vinimos vivos a tierra, de los cuales de las trece naos de la nuestra Armada, hubieron estos salvajes mucha riqueza de joyas y dineros nuestros”. Para mí fue un descubrimiento la carta que el 4 de Octubre de 1589 escribió a un amigo desde Amberes “uno que estuvo en la Armada de Inglaterra y da cuenta de la expedición”, contándole sus increíbles aventuras. Había partido como capitán del galeón “San Pedro”, pero, por desobedecer inadvertidamente las órdenes de Medina Sidonia de que ningún buque  navegara por delante de la nao capitana “San Martín”, fue condenado a muerte junto con otro comandante, Cristóbal de Ávila, que fue ejecutado, mientras que Cuéllar fue indultado y relegado al rango de marinero raso en la “Lavia”, con la que naufragó en la bahía de Stredagh. Cuenta con detalle en su crónica como, sin saber nadar, consiguió agarrado a un escotillón llegar a tierra. Fue herido en una pierna por un inglés, pero se libró de la muerte gracias a la intercesión de una moza nativa, que lo desvalijó en correspondencia por su buena acción. Se refugió en la choza de “uno que hablaba latín”, que le facilitó un caballo e inició un periplo a través del país. Encontró refugio en el castillo de Rossclogher –bajo el mando de Malachy MacClancy, lugarteniente de Brian O’Rourke- y, junto con otros españoles, consiguió defender la posición frente a los ataques de las tropas de Fitzwilliam. Huyó cuando MacClancy, en premio a su hazaña, le ofreció la mano de una de sus hermanas. Caminó hasta Ulster a pesar de sus heridas y fue acogido en el castillo de Ocán por el Obispo de Derry, Raymond Gallagher, quien consiguió pasarlo de contrabando a Escocia. Desde allí se embarcó hacia Flandes en un buque enviado por Farnesio, que fue hundido por buques holandeses, pero Cuéllar logró arribar sano y salvo a las playas de Dunkerke. De regreso a España, reclamó en la Corte lo que se le debía y, tras numerosas gestiones, consiguió que Felipe II escribiera en el anverso de un documento:”Q. se le dé cédula para Don Aº de Bazán, que le haga fenecer su qta y pagar lo q. justamente pareciere debérsele”. La crónica de Cuéllar, escrita en excelente castellano, con realismo y sentido del humor, es un auténtico guión cinematográfico, que, en cualquier otro país de nuestro entorno, habría sido objeto de numerosas películas y series televisivas, pero España es diferente.

 

La Armada Invencible en Irlanda 

por José Antonio de Yturriaga

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

consumopescadoLa Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios, Detallistas de Pescados y Productos Congelados, Fedepesca, asegura que reducir el IVA del pescado podría mejorar la salud de los españoles y reducir el gasto sanitario de forma considerable, ya que se favorecería su consumo y los consumidores se favorecerían de sus propiedades.

a Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios, Detallistas de Pescados y Productos Congelados, Fedepesca, asegura que reducir el IVA del pescado podría mejorar la salud de los españoles y reducir el gasto sanitario de forma considerable, ya que se favorecería su consumo y los consumidores se favorecerían de sus propiedades. No tiene sentido que grave el mismo gravamen el pescado que los refrigerios endulzados.

Enviar por ; Correo electrónico

Más del 50% de los empresarios cree que la ecotasa será perjudicial

Diario Marítimo ; 26 Mayo 2016  ; 366 votos

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

formentera 679153 1280La mayoría de los empresarios de Formentera cree que la ecotasa será un punto perjudicial para el sector turístico. Estos datos surgen de una encuesta realizada por la Asociación Intersectorial de la Pequeña y Mediana empresa de Formentera entre sus socios, con el objetivo de ver qué expectativas existen sobre la temporada 2016.

Esta encuesta ha dado como resultado que más del 50%, asegura que la entrada en vigor de la ecotasa en el mes de Julio, afectará de forma perjudicial al sector turístico. Mientras que para algunos no tendrá repercusión alguna.

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

CartaBermeoLos mapas de relieve de los fondos son de gran utilidad para todos los sectores marinos, incluyendo el salvamento y socorrismo, la investigación y el ocio, con una gran posibilidad de aplicaciones en sectores y actividades diversas.
·      La carta, correspondiente al tramo  costero comprendido entre cabo Matxitxako y Ogoño, atestigua una configuración de la bahía bien diferente a la que hoy en día podemos observar.
·      Se presentará el 20 de mayo en el Museo del Pescador (sala Txile, 19:00 h.) de Bermeo en el marco del Arrain Azoka que se celebra este fin de semana.

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

antonandaluciaEl Ministerio de Defensa “Morenés” en Canartias y el Sr Rueda en Moaña (Fandicosta) protagonizaron una “DIABÖLICA NOVELA NEGRA” del accidente del helicóptero Super Puma el 19 de marzo de 2014 con 4 fallecidos donde se advertía del sucedido este jueves pasado 22 Octubre de 2015, junto al nuevo siniestro en Galicia de la Factoría Fandicosta, convirtiendo la legislación y la totalidad de los protocolos en un CIRCO POLÏTICO FURA DE CONTROL y digno de un proceso judicial falto hasta este momento.. El superviviente fue sometido a coacciones y a firmar un documento en el que se comprometía a “cerrar la boca” una cláusula de confidencialidad sobre suceso que sigue sin aclararse más de un año después. Pladesemapesga descubre como las “prácticas mafiosas y atentados y ingredientes contra los ciudadanos y gentes de la Mar, parten del mismo centro y despacho del Ministro Morenés (PP) y sus altos cargos y unidades de apoyo en el Ministerio, la Plataforma pide al Presidente del Gobierno Mariano Rajoy su cese fulminante. Prácticas más parecidas a la COSA NOSTRA que a un Gobierno de una Nación de la UE

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

Ratio: 0 / 5

AlcaldedeLarachaBanderaAzulPresuntaExtorisionSe confirma de forma oficial, las denuncias de Pladesemapesga sobre la EXTORSIÓN con las banderas azules a cambio de dinero sin tener en cuenta su calidad, y ALERTA del peligro jurídico en el que podrían verse implicados muchos alcaldes del litoral gallego al prestarse a esta presunta extorsión bajo dinero en forma de cuatas que pertenece a los ciudadanos.

 

La presunta extorsión de las BANDERAS AZULES podría facturar MILLONES DE EUROS mediante la presunta extorsión a cambio de las banderizas que la mayoría de alcaldes se niegan a reconocer y a asentar en sus cuentas fiscales, convirtiendo en dinero negro las multimillonarias cifras recaudadas a cambio de no desprestigiar el municipio retirándole BANDERAS AZULES.

 

El conseller de Turismo, Biel Barceló, asegura que la empresa de las distinciones ( ADEAC (Asociación De Educación Ambiental y del Consumidor), ONG responsable del desarrollo del programa Bandera Azul en España), montándose una entidad para facturar externa a la ONG "Banderas de España S.A" que no hemos podido localizar en los registros mercantiles, se dirigió al Govern pidiendo dinero a cambio de no retirarle Banderas Azules, mientras que la empresa de las BANDERIZAS por no pagar le retiró al menos 12 Banderas Azules...Se confirma la presunta extorsión de fondos públicos a cambio de Banderas Azules que denunciaba PLADESEMAPESGA.....(+)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado

d76e9f58 dc18 43ba a660 6ce7cbd4c5a7La explotación del arco minero "es un crimen ecológico e implica un genocidio sobre los indígenas" de la región, dijo Sputnik Nóvosti,  Alexander Luzardo, redactor de las normas ambientales en la vigente Constitución de 1999.

El pasado febrero el presidente Nicolás Maduro decretó esa franja de territorio como "zona de desarrollo estratégico nacional" y anunció la entrega de grandes porciones de tierra, en concesiones de exploración y explotación, a la firma canadiense Gold Reserve y a las chinas Caamg Engineering y Yankuang Group.

"El arco minero del Orinoco tiene inmensas posibilidades. No solamente oro sino diamante, hierro, aluminio (…) sin duda uno de los elementos que tenemos para lograr que Venezuela sea una potencia económica", dijo entonces Maduro.

 Buscador Grupo Pladesemapesga con tecnología de Google

En el motor de búsqueda te ayudamos a encontrar exactamente lo que buscas.

 AyTP Acción y Transparencia Publica..

Indecencia y falta de ética política de  las mareas bajo @XulioFerreiro + y @martinhonoriega +