Información
Enviar por ; Correo electrónico

Clara Aguilera: "El criterio científico debe prevalecer ante la disminución en la talla de la chirla que reclama Italia"

Información
Diario Marítimo ; 04 Septiembre 2020 ; 189 votos
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

c89ca508 927e 4d11 a934 fcaae9ff100f

 

La Comisión Europea ha presentado esta semana en la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo una propuesta para bajar el calibre de la chirla italiana que se captura en el Mar Adriático. La eurodiputada Clara Aguilera, coordinadora socialista de pesca en la Eurocámara, ha expresado su rechazo hacia esta propuesta, ya que la disminución en la talla de este molusco “no se aplica a la chirla española del Golfo de Cádiz y, por tanto, podría tener repercusiones negativas para nuestro sector pesquero”.
 


El Ejecutivo comunitario plantea que esta bajada, que ya lleva en vigor cuatro años, se prolongue tres años más. “Vamos a valorar si se reúnen los dictámenes científicos adecuados para ampliar este periodo”, ha señalado Aguilera, que teme que esta diferenciación lleve a una situación de competencia desleal en la comercialización de la chirla en la UE. “Los socialistas no vamos a permitir que este agravio beneficie más a un Estado miembro sobre los demás”, ha remarcado.
 
A partir de ahora, la Comisión de Pesca de la Eurocámara dispone hasta el 13 de octubre para analizar la documentación presentada por el Gobierno de Italia y la Comisión Europea. Dicho periodo se podría ampliar hasta dos meses más.
 
En 2016 la Comisión Europea publicó un Reglamento Delegado en el que se establecía un Plan de Descartes para moluscos Venus spp (es decir, la chirla) en aguas territoriales italianas. Este reglamento señalaba que la talla mínima a efectos de conservación para la chirla debía ser 22 mm de longitud total en las aguas territoriales italianas. De esa manera, Italia instauró una excepción a las tallas establecidas en el anterior reglamento de 2006, reduciendo esa talla de 25 a 22 mm.
 
Si bien esa talla mínima de referencia solo es aplicable en sus aguas territoriales, esta medida tiene un gran impacto negativo en el sector marisquero español, lo que ha llevado a crear una situación de competencia desleal a efectos de su comercialización, en el momento en que la chirla italiana entre libremente en los mercados españoles.