
Estados Unidos y Corea del Sur han coincidido en que el desarrollo de submarinos de propulsión nuclear por parte de Seúl podría convertirse en un elemento central de su cooperación militar bilateral, en un momento de creciente tensión geopolítica en la región de Asia-Pacífico.
Según un funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores surcoreano, ambas administraciones comparten la visión de que este tipo de capacidades reforzarían de forma significativa la alianza entre los dos países, permitiendo a Corea del Sur asumir un papel más relevante en la defensa de la península coreana.
Las declaraciones se producen tras la celebración de las primeras conversaciones bilaterales específicas sobre cooperación nuclear, un encuentro celebrado en Seúl la semana pasada en el que se abordaron los planes de desarrollo de submarinos nucleares impulsados por el Gobierno surcoreano.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de modernización de capacidades militares, enmarcada en los compromisos de seguridad alcanzados en la cumbre de octubre entre el presidente surcoreano Lee Jae Myung y el presidente estadounidense Donald Trump.
Durante las reuniones, la delegación surcoreana presentó detalles técnicos preliminares del programa, incluido un esquema de desarrollo inicial. Según fuentes oficiales, la construcción se realizaría íntegramente con tecnología propia, una premisa que, de acuerdo con Seúl, fue comprendida por la parte estadounidense sin objeciones explícitas.
Los responsables surcoreanos subrayan que, a lo largo de las conversaciones, no se registraron desacuerdos significativos por parte de Washington respecto a la hoja de ruta expuesta, y que el diálogo se desarrolló bajo el entendimiento de que el programa avanzaría dentro del marco industrial y tecnológico de Corea del Sur.
La cooperación en este ámbito se interpreta como un nuevo paso en el refuerzo de la alianza estratégica entre ambos países, especialmente en un contexto de creciente competencia militar en la región del Indo-Pacífico, donde la disuasión y la capacidad submarina se han convertido en elementos clave del equilibrio de seguridad.
Por el momento, ambas partes mantienen la discreción sobre los siguientes pasos del proyecto, aunque las conversaciones iniciales apuntan a una coordinación sostenida en materia de defensa y tecnología nuclear aplicada a usos militares.


