
González Casares tacha de “insulto a la inteligencia” la visita de Carlos Botana a la capital europea y le afea que ignore el juego de consensos comunitario.
BRUSELAS / VIGO – El eurodiputado socialista gallego, Nicolás González Casares, ha lanzado una dura ofensiva contra el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana, a quien acusa de “poner en riesgo” los intereses estratégicos de la ciudad olívica por “puro partidismo”. En una intervención exclusiva, el parlamentario europeo no escatimó críticas hacia lo que considera una gestión “miope y sectaria” del dirigente portuario, especialmente tras conocerse los detalles de su reciente gira por las instituciones comunitarias.
Según pudo saber este medio, Botana viajó esta semana a Bruselas con una agenda que, en opinión de Casares, resulta “cuando menos decepcionante”. El motivo: el presidente de la Autoridad Portuaria se limitó a solicitar un único encuentro institucional, concretamente con un eurodiputado del Partido Popular, obviando deliberadamente al resto de grupos políticos con representación en la Cámara. “Ni siquiera se molestó en pedir reuniones con otras formaciones”, censuró el socialista.
“En Europa no gobierna nadie solo”
González Casares, que sigue de cerca la actividad de los actores gallegos en la UE, recordó que el funcionamiento de las instituciones europeas se basa en “tejer alianzas y sumar mayorías”. “Aquí no existen mayorías absolutas. De ahí la importancia de forjar consensos amplios en beneficio del puerto y de toda Vigo. Hacer lo contrario demuestra un desconocimiento absoluto de la realidad comunitaria”, subrayó.
El eurodiputado fue más lejos al señalar que “un mal favor le hace al puerto y a la ciudad el señor Botana con su miopía y sectarismo”, y añadió con ironía: “Para reunirse con un solo eurodiputado del PP gallego, bien podía haberse ahorrado el viaje y el gasto del erario público. Eso no es gestionar, es hacer turismo político por cuenta ajena”.
“Un patrón de conducta habitual”
El dirigente socialista enmarcó el comportamiento de Botana dentro de una dinámica que, a su juicio, es recurrente entre los altos cargos del PPdeG. Recordó que “no es la primera vez que un conselleiro o responsable institucional gallego viaja a Bruselas y se niega a mantener encuentros con eurodiputados gallegos que no sean de su misma cuerda política”. Y advirtió: “La defensa de los intereses de Vigo y Galicia necesita del concurso de todas las fuerzas gallegas. Anteponer el interés partidista es debilitar la capacidad de lograr objetivos y condenarnos a la irrelevancia”.
Casares sentenció que la ciudadanía viguesa “tiene tomada la medida al PP” porque, dijo, “nunca anteponen la ciudad a su cálculo electoral”. “Es lógico que los vigueses no confíen en un partido que actúa así”, remachó.
Dardo a la Fundación Galicia Europa
En otro orden, el eurodiputado socialista cuestionó abiertamente el papel desempeñado por la Fundación Galicia Europa, institución que —teóricamente— debería velar por los intereses de la comunidad en el continente. “Esperaba más de ellos, no que actúen de comparsa de los dirigentes del PP gallego”, criticó. Y fue concluyente: “Galicia merece una fundación proactiva en la defensa de sus intereses en Europa, no una sucursal más del Partido Popular”.
De momento, desde la Autoridad Portuaria de Vigo y desde la dirección del PPdeG no han emitido una respuesta oficial a estas acusaciones, aunque fuentes cercanas a Botana apuntan que el presidente del puerto no tiene intención de “entrar en polémicas estériles”. Sin embargo, el cruce de reproches deja en evidencia la creciente tensión política en torno a la gestión de los intereses vigueses en el tablero comunitario, donde los consensos —y la falta de ellos— pueden traducirse en inversiones o en oportunidades perdidas.


