Imprimir
Categoría de nivel principal o raíz: Especiales
Categoría: Barcos
Visto: 7524
Información

Los buques de pesca tienen un huella ecológica mucho mayor de lo que se pensaba

Información
Diario Marítimo ; 13 Septiembre 2015 ; 7524 visitas
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

79114 gdAsi lo afirma una investigación que ha seguido el movimiento y comportamiento de las aves marinas con el uso de dispositivos GPS.

Un equipo de científicos dirigidos por la Universidad de Exeter ha descubierto que los alcatraces comunes cambian su comportamiento ante la presencia de enormes buques de pesca tales como arrastreros, lo que sugiere que cada buque puede influir considerablemente en las pautas de distribución y alimentación de estos y otros depredadores marinos.

Se sabe que el alcatraz común (Morus bassanus), que se encuentra en el Atlántico Norte y tiene una envergadura de unos 180 centímetros, utiliza su visión binocular para determinar la velocidad de los barcos y su actividad, además de la presencia de otros pájaros, antes de decidir acercarse a buscar alimento.

barcos 1560x690 c

Cuando llegan al barco, suelen atrapar los peces que han sido arrojados por la borda, sumergiéndose en el agua a velocidades de hasta 96 kilómetros por hora.

Los científicos en el Centro de Ecología y Conservación del Campus Penryn de la Univsersidad de Exeter anlizaron los datos de GPS de 74 alcatraces de seis colonias reproductoras de Irlanda.

La información ha revelado que el comportamiento de los altraces se ve influido por los buques de pesca a distancias de hasta 11 km - la primera estimación de la distancia a la cual los buques empiezan a afectar al comportamiento de las aves.

El dispositivo registra una posición cada dos minutos, permitiendo a los científicos saber la velocidad a la que viajaban los ejemplares entre dos puntos y si se dirigían directamente hacia alguno. Esto les permitió determinar si buscaban alimento o simplemente realizaban sus «paseos» habituales.

El Dr. Thomas Bodey de la Universidad de Exeter, quien ha liderado el estudio, decía: "Nuestro trabajo sugiere que cada buque de pesca tiene una huella importante afectando el comportamiento de las aves marinas dentro de un diámetro de 22 km, mucho mayor del que pensábamos."

buquefactoriaconredes

Estudiando las interacciones ave-buque, el equipo también descubrió que los alcatraces individuales pueden ajustar su comportamiento en función de si el buque está pescando activamente o no y también en base al tipo de aparejo de pesca determinado.

El Dr. Mark Jessopp de  Coastal & Marine Centre at University College Cork, coautor del trabajo, añadió: "El hecho de que las aves respondan de diferente forma a los barcos en función de si éstos están pescando o no y el tipo de aparejo de pesca que llevan indica lo bien sintonizados que están estos animales con las oportunidades que los humanos pueden ofrecerles.

El coautor Profesor Stuart Bearhop, también del Centro de Ecología y Conservación de la Universidad de Exeter, dijo: "Sabemos que las aves marinas se enfrentan a muchos impactos dentro del medio ambiente marino y hemos tendido a pensar que las interacciones con los buques de pesca eran un fenónemo localizado. Nuestro trabajo revela que la magnitud de este impacto en el comportamiento de estos máximos depredadores es mucho mayor."

Ahora, los expertos afirman que los resultados del estudio podrían ayudar a los gobiernos a organizar de forma más eficaz las áreas de conservación marina y las políticas de pesca

El estudio 'Seabird movement reveals the ecological footprint of fishing vessels' ha aparecido publicado en el último número de Current Biology.

Más en;

http://www.fao.org/docrep/008/y3427s/y3427s04.htm {jcomments on}