Quienes esperan un 2026 sin sobresaltos podrían llevarse una sorpresa. Adolfo del Cueto Aramburu, fundador y CEO de Bulltick, advierte que este año estará lejos de ser un periodo de calma. Basándose en informes propios de la firma, desglosa un panorama de normalización activa, lleno de matices, divergencias y oportunidades estratégicas que exigirán una preparación cuidadosa.
"El concepto de ‘normalización’ a menudo se malinterpreta como una vuelta a la quietud, pero en el contexto post-pandemia, significa una transición dinámica y compleja", afirma Del Cueto. "No estamos volviendo al mundo de 2019. Estamos entrando en una nueva fase definida por un crecimiento global más lento, una inflación persistente y una divergencia notable en el desempeño de las principales economías. Entender estas corrientes es fundamental para prepararse".
Un crecimiento global que desacelera, pero no se detiene
El informe de Bulltick proyecta que la economía mundial crecerá un 2.9% en 2026, una ligera moderación frente al 3.0% de 2025. La desaceleración es, en realidad, la continuación de un enfriamiento gradual tras el extraordinario repunte del 6.6% en 2021.
Los motores tradicionales del crecimiento (China, India, Japón y la zona euro), mostrarán un dinamismo más contenido. Aunque China e India seguirán a la cabeza de los mercados emergentes, su empuje será menor que en años anteriores.
Estados Unidos: la excepción que define el juego
En este escenario global, Estados Unidos emerge como una notable excepción. Lejos de estancarse, se prevé que su PIB crezca un 2.3%, superando no solo su ritmo de 2025 sino también su potencial a largo plazo del 1.8%. El consenso del mercado asigna una baja probabilidad de recesión, estimada en solo un 30% para 2026.
¿Qué impulsa esta resiliencia? Tres factores clave: un consumo privado que se mantiene sólido, un mercado laboral estable y una creciente ola de inversión en inteligencia artificial que está redefiniendo la productividad y la innovación.
"La fortaleza de la economía estadounidense es el eje sobre el que girará la estrategia de inversión global este año", explica Del Cueto. "Esta divergencia entre EE.UU. y el resto del mundo crea un entorno complejo. No se puede aplicar una única estrategia a todos los mercados. La preparación implica diferenciar y asignar recursos donde el crecimiento es más robusto".
La inflación persistente: el desafío estructural
Otro factor que aleja a 2026 de ser un año plano es la inflación. Bulltick considera poco probable que la inflación en Estados Unidos alcance el anhelado objetivo del 2.0% de la Reserva Federal. Las estimaciones apuntan a un 3.3% a mediados de año, para cerrar en torno al 2.9%.
Esta resistencia no es cíclica, sino fundamentalmente estructural, con un 60% del exceso inflacionario atribuido a factores de largo plazo. Esta inflación pegajosa tiene implicaciones directas para los inversores: erosiona los rendimientos reales y obliga a la Reserva Federal a mantener una postura cautelosa.
En respuesta, tras tres recortes en 2025 que situaron la tasa de referencia en 3.75%, el escenario base de Bulltick contempla una pausa prolongada hasta mediados de 2026. "La Fed se encuentra en una encrucijada", comenta el CEO de Bulltick. "Necesita equilibrar el control de la inflación sin ahogar el crecimiento. Esta pausa no es un signo de inacción, sino de una vigilancia activa. Para los inversores, significa que el costo del dinero no volverá a los mínimos de la década pasada en el corto plazo".
Cómo prepararse: claves para la asignación de activos
Ante este panorama, la pregunta clave es cómo deben prepararse los inversores. El análisis de Adolfo del Cueto ofrece pistas claras a través de la evolución esperada de activos estratégicos.
- Primero, el dólar estadounidense. A pesar de la fortaleza económica de EE.UU., se proyecta una depreciación moderada del dólar en un rango acotado de ±3%. Una ligera debilidad del dólar puede beneficiar a los activos denominados en otras monedas y a las multinacionales estadounidenses.
- Segundo, el petróleo. En 2026, se anticipa que el hidrocarburo retomará una trayectoria descendente, con una caída proyectada cercana al 5%-6%.
- Finalmente, y de manera más contundente, el oro. Bulltick proyecta que el metal precioso mantendrá su tendencia alcista, con una expectativa de que el precio supere los $5,000 por onza. "El oro no es solo un refugio; es una cobertura estratégica contra la inflación persistente, la incertidumbre geopolítica y los elevados déficits fiscales", subraya Del Cueto. "En un año que no será plano, sino complejo, el oro ofrece una protección fundamental para las carteras".
Un año para la estrategia activa
En resumen, 2026 no será un año para la pasividad. La normalización económica traerá consigo: desaceleración global heterogénea, resiliencia de la economía estadounidense, una inflación que se niega a desaparecer y movimientos significativos en los mercados de divisas y materias primas. La preparación no consiste en predecir el futuro, sino en construir carteras robustas que puedan prosperar en este entorno de transición.
"La clave será la selectividad y la gestión activa del riesgo", concluye. "Identificar las oportunidades en la divergencia de crecimiento, protegerse contra la inflación con activos como el oro y entender las implicaciones de las políticas monetarias y fiscales será fundamental. Este será un año desafiante, pero para el inversor preparado, estará lleno de oportunidades".
Acerca de Adolfo del Cueto Aramburu y Bulltick
Adolfo del Cueto Aramburu es el fundador y CEO de Bulltick. Es un reconocido especialista en operaciones de financiamiento, activos en dificultades y reestructuración corporativa. Además de su rol en Bulltick, es un activo emprendedor y capitalista de riesgo, participando en consejos directivos de empresas en los sectores de energía, entretenimiento y desarrollo inmobiliario.
Bulltick, fundada en 1999, es una firma de servicios financieros con sede en Miami y oficinas en Ciudad de México y Bogotá. Como Broker-Dealer registrado en la SEC y miembro de FINRA, NFA y SIPC, ofrece una gama completa de servicios que incluyen gestión patrimonial, banca de inversión e inversiones alternativas.
Con una trayectoria de 25 años, la firma se ha consolidado como un referente en Latinoamérica bajo la filosofía de ser "una empresa hecha por personas, para personas", enfocada en construir relaciones de confianza a largo plazo con sus clientes.


