AnimaNaturalis destapa la crueldad en las piscifactorías españolas

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16 Junio 2025 Acuicultura Imprimir Correo electrónico Compartir en redes sociales

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AnimaNaturalis presenta hoy su última investigación encubierta en la industria de las piscifactorías españolas, en la web www.granjasdepeces.org. El estudio denuncia las condiciones extremas de sufrimiento en las granjas acuícolas: hacinamiento masivo, enfermedades, matanzas brutales y falta de protección legal de los peces.

España es el primer productor de peces de acuicultura de la UE (23,1 % de la producción total en 2023), aunque no existe en Europa una legislación específica para su bienestar. AnimaNaturalis calcula que más de 254 millones de peces son criados y sacrificados cada año en España, como si fueran meros productos sin considerarlos seres sintientes.

La investigación fue apoyada por el fotoperiodista Aitor Garmendia y el videógrafo Linas Korta, que recorrieron más de 8.100 km en siete comunidades autónomas. Lograron infiltrarse en seis piscifactorías intensivas de trucha arcoíris, filmando cada fase del ciclo de producción. El material recopilado supera los 350 vídeos y 200 fotografías de alto impacto. En las imágenes se observa cómo los alevines nacen en condiciones artificiales, compiten encerrados en tanques sobrepoblados y son llevados a engorde intensivo con piensos procesados. Las truchas desarrollan estrés crónico y numerosas patologías: dermatitis ulcerativas, parásitos externos y virus mortales, que la industria intenta combatir con antibióticos de forma masiva.

La investigación documenta prácticas de matanza inaceptables. El método más habitual es el shock térmico: los peces se sumergen vivos en hielo o agua con hielo triturado hasta 90 minutos, padeciendo agonía por hipotermia y asfixia mientras permanecen conscientes. En ocasiones se recurre a descargas eléctricas como aturdimiento, pero a menudo mal calibradas: muchos peces quedan semicongelados y vivos durante la evisceración, moviéndose con signos de agonía y dificultad para respirar, lo que viola el reglamento europeo que prohíbe causarles “dolor, angustia o sufrimiento evitable”. Se han detectado matanzas improvisadas en bañeras o fregaderos, así como uso de percusión manual fallida: el largo ayuno previo y la falta de un golpe limpio dejan a los animales conscientes al procesarlos para su distribución.

El hacinamiento extremo es estándar en todas las instalaciones. “Los peces se ven forzados a vivir en un ‘caldo’ de sus propios desechos, compitiendo ferozmente por el espacio y el oxígeno”, describe el informe. La clasificación de truchas, por tamaño, se realiza a menudo con máquinas de succión que las absorben violentamente, provocando hematomas, daños en branquias y en las aletas. Los ejemplares recogidos en redes manuales sufren heridas por fricción y asfixia al quedar boca arriba fuera del agua más de 15 segundos. El resultado: animales nerviosos, heridos y muchos muertos durante estas maniobras. Además, el transporte a los sacrificios (en barcos vivero o contenedores) agrava el estrés: baja calidad del agua, falta de oxígeno y golpes durante la carga y descarga convierten la última etapa de vida de los peces en una experiencia especialmente traumática.

Aïda Gascón, directora de AnimaNaturalis España, alerta del horror sistemático detectado: “Medir vidas sintientes en toneladas no es sólo técnico: es una estrategia para convertir el sufrimiento en mercancía anónima. Cada pez es un individuo que agoniza en redes superpobladas, pero la industria los borra contabilizando cadáveres, no seres vivos”. Es urgente incluir a los peces en la protección legal europea: hasta ahora su bienestar ha sido ignorado y los 254 millones de peces sacrificados anualmente en España lo pagan con dolor. “Cada demora en legislar es una sentencia de por vida para seres que merecen dignidad”, enfatiza Gascón.

La investigación de AnimaNaturalis coincide con la elaboración por parte de la Comisión Europea del primer Código de Buenas Prácticas para el Bienestar de los Peces, que debería fijar estándares mínimos vinculantes. Ante la grave evidencia recogida, la organización exige que las autoridades europeas incluyan de inmediato requisitos obligatorios de espacio, aturdimiento efectivo y vigilancia oficial en las piscifactorías.

La campaña de AnimaNaturalis incluye una petición dirigida a la UE para que los ciudadanos firmen y exijan estándares mínimos de protección para los peces. “Los peces no deben morir en silencio, sin que nadie se dé cuenta de las prácticas violentas e innecesarias con las que fueron tratados”, concluye Gascón, invitando a la sociedad a sumarse a la campaña y cambiar la realidad que los peces sufren en estas enormes piscifactorías.

Acerca de AnimaNaturalis

AnimaNaturalis es una organización con presencia en España y Latinoamérica para la defensa de los animales que lucha desde 2003 por establecer, promover y defender los derechos de todos los animales. Los objetivos de AnimaNaturalis son eliminar o reducir sustancialmente el sufrimiento de los animales en aquellos sectores en los que se les trata con mayor crueldad y violencia, como son las granjas industriales, espectáculos con animales, tradiciones crueles, industria peletera y experimentación con animales.

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