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Vertido criminal en Baiona: cuando el puerto deportivo se convierte en cloaca de hidrocarburos

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24 Noviembre 2025 Puertos Imprimir Correo electrónico Compartir en redes sociales

vertidosdecombustibledelpuertodebaionaalaredminucipaalPor un mar limpio, una pesca sostenible y una gestión portuaria responsable

El puerto deportivo de Baiona, gestionado por la concesionaria Puerto Deportivo de Baiona, S.A. bajo la supervisión de Puertos de Galicia, ha sido escenario en noviembre de 2025 de un episodio que roza lo inadmisible: el vertido deliberado de combustible en la red municipal de saneamiento, con consecuencias potencialmente catastróficas para el medio marino, la salud pública y la actividad pesquera.

Según el bando emitido por el Concello de Baiona el 21 de noviembre, la presencia de hidrocarburos en los sumideros ha generado riesgo de explosión por acumulación de vapores inflamables, peligro para la salud por inhalación de gases tóxicos y contaminación grave en la estación depuradora de Baredo. Ante tal alerta, las autoridades tuvieron que pedir a la ciudadanía que evitara encender fuego, fumar o usar aparatos eléctricos cerca de alcantarillas. No se trata de una alarma ambiental menor: es una emergencia.

Peor aún es lo que revelan las primeras declaraciones ante la Guardia Civil. Dos vecinos, entre ellos el presidente de la Plataforma Salvemos Santa Marta, denuncian haber observado una manguera conectada directamente desde un depósito de combustible del puerto a un sumidero de la red de saneamiento. El relato apunta a una acción intencionada: ante la entrada de aguas pluviales en el depósito —producto de las recientes lluvias—, se habría procedido a su vaciado ilegal vertiendo el combustible directamente al sistema de aguas residuales. Una práctica que, de confirmarse, constituiría un delito ecológico flagrante.

Este acto no afecta únicamente a la población baionesa. La Ría de Vigo, uno de los pulmones marisqueros más importantes de Europa, sufre una nueva amenaza. Cada día, numerosas embarcaciones de pequeña pesca —muchas procedentes de cofradías viguesas— faenan en esta zona en busca de moluscos como la chirla, especie sensible cuya presencia es indicador de calidad ambiental. La contaminación por hidrocarburos puede arruinar bancos marisqueros, intoxicar los sedimentos y desencadenar prohibiciones de captura con impacto económico directo sobre cientos de familias.

Y, sin embargo, la respuesta institucional brilla por su ausencia. A pesar de que el vertido se detectó hace días y su magnitud implica una fuente muy limitada (pocas instalaciones en Baiona almacenan volúmenes significativos de combustible), ni la Xunta de Galicia ni el SEPRONA han activado una investigación urgente ni han desplegado medios especializados. Mientras, las obras de ampliación del puerto siguen generando polémica por presuntos usos de escombros no autorizados y la falta de controles ambientales reales.

Desde el sector marítimo-pesquero, exigimos:

  • Identificación inmediata del responsable del vertido, con sanción penal y administrativa plena.
  • Análisis independientes del impacto en el ecosistema marino, accesibles a cofradías y ciudadanía.
  • Revisión de la concesión del puerto deportivo, si se demuestra negligencia o connivencia.
  • Transparencia total en la gestión de residuos y combustibles en instalaciones portuarias.

Los puertos no pueden ser refugios para prácticas que atentan contra el mar que dicen defender. En Baiona, el silencio institucional está siendo más peligroso que el propio vertido. Y en un sector como el nuestro, donde la salud del mar es la salud de nuestro trabajo, no podemos permitir que la impunidad se convierta en norma.

Por un mar limpio. Por una pesca digna. Por una Galicia que respete su costa.038450df-6dc5-4172-97bc-7874a7159b1b.jpg

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