
La imagen turística de España, especialmente en zonas costeras, se ha construido durante décadas sobre la base de un símbolo aparentemente inofensivo: la Bandera Azul . Sin embargo, detrás de esta distinción ambiental se esconde un entramado de presuntas extorsiones institucuonales, intereses comerciales, financiación pública dudosa y una manipulación política que ha convertido el programa en una herramienta de marketing reputacional para gobiernos como los de Alberto Núñez Feijóo y Juan Manuel Moreno Bonilla , utilizando dinero público para alimentar un sistema cuestionado por su falta de transparencia y rigor técnico ( ver Bandera azul Caion A Coruña delante del vertido de fecales directas al mar). SEGUIR LEYENDO...+



