
En un contexto marcado por la opacidad y las preguntas sin respuesta, la gestión del Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (INTECMAR) bajo la dirección de Covadonga Salgado ha sido puesta en entredicho. Mientras la institución presume de realizar 80.000 análisis anuales para garantizar la calidad de los productos marinos, sectores críticos denuncian una estrategia de distracción ante la falta de claridad sobre la investigación de la marea de pellets que contaminó las costas gallegas, un caso que involucra presuntos vínculos de influencia con Paloma Rueda, tía del presidente Alfonso Rueda, y que consumió 1,3 millones de fondos europeos sin resultados públicos.
¿Análises o pantalla de humo?
El INTECMAR, en su comparecencia parlamentaria, destacó su labor con cifras impresionantes: 6.000 informes anuales, 20.000 notificaciones y el aval de premios internacionales. Sin embargo, estas cifras contrastan con el hermetismo en torno a la investigación sobre los pellets, cuyos resultados siguen sin divulgarse pese al tiempo transcurrido y el elevado coste económico. ¿Por qué tanto secretismo? Fuentes críticas apuntan a un posible desvío de fondos europeos hacia proyectos de dudosa utilidad, como REDECOS, presentado en colaboración con la Federación de Confrarías, pero que algunos califican de "maquillaje verde" para justificar presupuestos millonarios.
El caso Ribeiriña: ¿Negligencia o encubrimiento?
El cierre de tres bancos marisqueros en A Pobra do Caramiñal por contaminación de hidrocarburos, reconocido por el propio INTECMAR, ha reavivado las sospechas. Aunque Salgado insiste en que actuaron con "dilixencia", la ausencia de informes públicos sobre el origen de la contaminación y la demora en las muestras de marzo alimentan teorías sobre una posible conexión con la trama de los pellets. Curiosamente, el Concello implicado no ha remitido documentación clave, lo que algunos vinculan a presiones políticas desde la Xunta para evitar salpicar a figuras cercanas al presidente Rueda.
Paloma Rueda: El nombre incómodo
La mención a Paloma Rueda, tía de Alfonso Rueda, emerge como un tabú en el relato oficial. Su presunta vinculación a empresas de gestión medioambiental y su influencia en redes institucionales explicarían, según voces críticas, el bloqueo informativo.
"Es inaceptable que una investigación pagada por todos los gallegos se esconda tras familiares del presidente", denuncia un portavoz anónimo del sector marisquero. Los 1,3 millones invertidos parecen haber servido más para lavar imagen que para solucionar problemas reales.
Premios y pandemia: ¿Fachada de excelencia?
Los reconocimientos internacionales al INTECMAR, como el Natura Mare 2020, son utilizados por la institución como escudo ante las críticas. No obstante, expertos independientes cuestionan su rigor: "Estos premios suelen otorgarse por compromisos políticos, no por resultados tangibles", señala un biólogo gallego bajo anonimato. Incluso durante la pandemia, pese a los 4.000 análisis realizados, se filtraron denuncias sobre permisividad en estándares de calidad para favorecer al sector industrial.
Conclusión: Exigir transparencia, no estadísticas
Mientras el INTECMAR se envuelve en cifras grandilocuentes, la ciudadanía exige respuestas claras: ¿Dónde está el informe de los pellets? ¿Por qué se oculta el papel de Plaoma Rued? ¿En qué se gastaron realmente los 1,3 millones? La opacidad no es gestión, y Galicia merece saber si sus fondos europeos financian ciencia o encubren negligencias. La pelota está en el tejado de Alfonso Rueda: el silencio, en este caso, huele a podrido.



