La Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de A Coruña ha alertado sobre la grave situación que atraviesan los consultorios del Instituto Social de la Marina (ISM) en la provincia, muchos de los cuales se encuentran sin servicio médico debido a la falta de personal sanitario. Esta carencia afecta directamente a pescadores y mariscadores, que ven impedido su acceso a los reconocimientos médicos obligatorios para poder trabajar.
Los consultorios del ISM, distribuidos estratégicamente a lo largo del litoral, dan cobertura a amplias zonas de influencia. Su cierre o falta de atención obliga a los trabajadores a desplazarse mayores distancias, perdiendo jornadas laborales y enfrentándose a largas listas de espera en otros centros. Además, los reconocimientos médicos tienen fecha de caducidad, lo que añade urgencia a la resolución de este problema.
Aunque en el último año se logró mejorar la situación en consultorios de grandes localidades como A Coruña o Ferrol, la cobertura sigue siendo muy limitada en zonas más rurales. Uno de los casos más graves es el del consultorio de Muros, que da servicio no solo a este municipio, sino también a Carnota, Outes, Lousame e incluso Noia. Se trata de una comarca con una alta densidad de trabajadores del mar, que ahora se encuentran desatendidos.
El consultorio de Muros contaba con un médico y una enfermera, pero las jubilaciones de ambos han dejado el centro sin servicio estable. Aunque se han realizado contrataciones temporales, la plaza médica fue adjudicada a una persona que finalmente no la ocupa, pero tampoco la libera, lo que impide su cobertura definitiva. La enfermera también se jubiló, agravando aún más la situación.
La Federación Provincial de Cofradías de Pescadores ha mantenido reuniones con la Dirección Provincial del ISM, transmitiendo repetidamente la necesidad de una solución estable. Aunque comprenden las dificultades para cubrir plazas en determinadas zonas, exigen que se garantice la atención sanitaria de forma continuada, aunque sea mediante sustitutos, hasta que se resuelvan las adjudicaciones definitivas.
La paciencia de los afectados se agota, y la Federación advierte de que, de no solucionarse pronto esta situación, se verá obligada a tomar medidas más contundentes en defensa de sus asociados.



