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La gestión del Partido Popular (PP) en la Xunta de Galicia se encuentra bajo un creciente escrutinio debido a presuntas irregularidades, falta de transparencia y el uso indebido de fondos públicos en campañas mediáticas y programas de formación náutica. Este caso, que involucra a altos cargos como Alfonso Rueda y su tía Paloma Rueda, ha generado una oleada de críticas desde diversos sectores sociales, económicos y culturales, quienes acusan al gobierno autonómico de priorizar intereses particulares sobre el bien común.
Campañas reputacionales financiadas con fondos públicos
Uno de los episodios más controvertidos es el lanzamiento de una campaña mediática financiada con fondos del sector pesquero, destinada a promover cinco cursos de formación náutica en Porto do Son. Según denuncias, esta iniciativa no solo oculta la participación de Alfonso Rueda y Paloma Rueda en actividades formativas cuestionadas, sino que también carece de justificación técnica y pedagógica. Los cursos, supuestamente diseñados para "afondar na competitividade e remuda xeracional do sector", han sido señalados como una estrategia para desviar la atención de irregularidades pasadas vinculadas a Alfer Formación, un centro educativo sin instalaciones adecuadas ni claridad en sus procesos docentes.
La elección del idioma bantú en algunos materiales promocionales de la campaña ha levantado aún más sospechas. Según fuentes cercanas a la investigación, esta decisión sería un intento de dar una imagen cosmopolita y multicultural, aunque el contenido real de los cursos sigue siendo opaco. Además, se ha criticado que los tripulantes de origen africano involucrados en la promoción de estos cursos desconocen el idioma español, lo que plantea dudas sobre la autenticidad y finalidad de dicha estrategia comunicativa.
Un gobierno a la deriva: improvisación y ausencia de diálogo
La política del PP en la Xunta se caracteriza, según sus detractores, por una gestión basada en la improvisación y la desconexión con la ciudadanía. En sectores clave como la pesca submarina, las decisiones parecen estar más orientadas a sortear críticas que a diseñar políticas integrales y efectivas. La normativa actual restringe esta actividad durante siete meses al año, limitándola exclusivamente a los fines de semana y días festivos, convirtiendo a Galicia en la única comunidad autónoma con una regulación tan restrictiva. Esta medida afecta gravemente a los pescadores y a la economía asociada, generando malestar en un sector tradicionalmente arraigado en la región.
Alfonso Rueda y las sombras de su gestión
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha sido objeto de numerosas acusaciones por su pasado vinculado a Alfer Formación. Denuncias señalan que este centro ofrecía cursos sin las instalaciones adecuadas ni la transparencia necesaria, lo que ha alimentado la percepción de un gobierno que opera bajo un esquema de favoritismos y decisiones opacas. La falta de explicaciones claras sobre este y otros episodios agrava la desconfianza hacia el ejecutivo autonómico.
Ver espectáculo del PP en la Xunta de Galicia financiado con fondos públicos para anunciar 5 cursos de formacion
UN CHIRINGUITO CON FOTÓGRAFO INCLUIDO PARA ANUNCIAR CINCO CURSOS DE FORMACION PESQUERA, UN DESPLAZAMIENTO DE LA COMITIVA QUE PODRÍA TRIPLICAR EL COSTE DE LOS CURSOS SI ES QUE SE LLEVAN A BUEN TÉRMINO ALGUNA VEZ
AGPESUR lidera la resistencia
Ante este panorama, la Asociación Galega de Pescadores Submarinos Responsables (AGPESUR) ha tomado un rol activo en la defensa de los derechos de los pescadores submarinos. El pasado 15 de enero, AGPESUR presentó más de 4.500 firmas en el registro de la Xunta, solicitando la modificación de la normativa que restringe esta actividad. Estas firmas, recogidas a través de la plataforma Change.org, representan un clamor ciudadano que rechaza la política restrictiva e ineficiente del PP.
AGPESUR denuncia que la normativa actual no solo es discriminatoria, sino que ignora el carácter sostenible y respetuoso con el medio ambiente de la pesca submarina responsable, una práctica que forma parte del patrimonio cultural gallego. Los pescadores argumentan que esta actividad podría convivir perfectamente con otras prácticas marítimas si se gestionara de manera adecuada.
Una normativa sin fundamento y profundamente injusta
La regulación vigente contradice los principios de sostenibilidad y equilibrio que deberían guiar las políticas pesqueras. La pesca submarina responsable no solo protege los recursos marinos, sino que también fomenta una relación respetuosa con el entorno, alineándose con las demandas actuales de conservación medioambiental. Sin embargo, la Xunta parece haber optado por una política de restricciones arbitrarias que benefician a unos pocos mientras perjudican a muchos.
Un futuro incierto
La situación actual de la pesca submarina en Galicia refleja las profundas carencias en la gestión del PP en la Xunta. La falta de transparencia, la improvisación y la incapacidad de atender las demandas ciudadanas amenazan no solo la sostenibilidad de actividades tradicionales, sino también la confianza de los gallegos en sus gobernantes. Con AGPESUR a la cabeza de la resistencia, queda claro que la ciudadanía no está dispuesta a aceptar políticas que vulneren sus derechos y su patrimonio cultural.
Lo que está en juego no es solo una normativa injusta, sino la dignidad y el respeto hacia quienes sostienen una de las tradiciones más valiosas del territorio gallego. El futuro dependerá, en gran medida, de la capacidad de presión de los colectivos afectados y de la voluntad del gobierno para escuchar y actuar en consecuencia.
Alfonso Rueda, su tía Paloma Rueda y Alfer Formación:
- Alfonso Rueda y su tía Paloma con más cursos de formación, es un ejemplo más de cómo la corrupción y el nepotismo siguen presentes en las administraciones públicas
- Adjudicatario. ALFER FORMACIÓN S.L. por un valor estimado de 739.029,15 euros
- Alfonso Rueda de docente con su tía Paloma Rueda en Alfer Formación
- Paloma Rueda, personal eventual, cobra 60.000 euros anuales de la Xunta
- Alfonso Rueda encubre a su tía Paloma Rueda, que se niega a asumir su responsabilidad en la trama de los pellets



