La integración de las civilizaciones marítimas en la era de la globalización: Seminario académico en Shanghái
Los días 17 y 18 de octubre de 2025 se celebró con éxito en Shanghái el seminario académico “La integración de las civilizaciones marítimas en la era de la globalización: comercio e intercambio marítimo en el mundo del Pacífico desde el siglo XVI”, organizado por el Centro de Investigación de Cultura Urbana y el Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Normal de Shanghái.
Contó con la coorganización de instituciones internacionales de prestigio, como el Centro de Investigación de Países Hispánicos y Lusófonos de la Universidad Fudan, el Instituto Cervantes de Shanghái, el Departamento de Economía General de la Universidad de Cádiz, el Colegio de México y la Casa Asia.
Más de 20 expertos de España, México y diversas regiones de China, como Beijing, Shanghái, Cantón, Jiangsu, Zhejiang, Shandong y Jilin, se reunieron para compartir los avances más recientes en la investigación de la historia marítima. Esta edición marcó la 11ª Conferencia Anual “Civilización Marítima”, consolidando un espacio de intercambio académico entre los círculos hispanohablantes y chinos.
Las civilizaciones marítimas: motores históricos de intercambio
Las civilizaciones marítimas han sido históricamente motores de intercambio cultural, económico y tecnológico. Desde la antigüedad hasta la era moderna, su papel ha evolucionado, pasando de centros de comercio regional a nodos clave en redes globales. Estas civilizaciones constituyen el legado de una integración histórica que conecta culturas, economías y tecnologías, y ofrecen un marco para analizar los desafíos y oportunidades en la era de la globalización.
El legado histórico de las civilizaciones marítimas
Civilizaciones como la fenicia, la griega, la árabe, la china (dinastía Ming), la venezolana (época colonial) y la europea (siglos XV-XIX) comparten rasgos fundamentales:
- Rutas comerciales: Conexiones estratégicas entre Asia, África y Europa, como la Ruta de la Seda Marítima.
- Intercambio cultural: Difusión de conocimientos, religiones y tecnologías que trascendieron fronteras.
- Innovación náutica: Avances significativos en navegación, cartografía y construcción naval.
Este legado sentó las bases para la globalización moderna, donde el 90% del comercio mundial se realiza por vía marítima (OMI, 2023).
La integración de las civilizaciones marítimas en la globalización actual
Economía y comercio
- Puertos globales: Ciudades como Singapur, Róterdam y Shanghái funcionan como hubs logísticos que conectan continentes.
- Cadenas de suministro: El transporte marítimo sigue siendo esencial para bienes estratégicos como energía, alimentos y tecnología.
- Desafíos: La competitividad, sostenibilidad y riesgos geopolíticos, como la crisis en el Mar Rojo o el Canal de Suez, condicionan su desarrollo.
Cultura y sociedad
- Diásporas y migraciones: Comunidades marítimas mantienen redes transnacionales, como los chinos en el Sudeste Asiático o los árabes en el Índico.
- Patrimonio compartido: Festivales, gastronomía y lenguas reflejan la influencia de los intercambios marítimos (ej. el swahili en África Oriental).
- Turismo: Ciudades costeras como Barcelona o Venecia atraen millones de visitantes, generando riqueza y desafíos urbanos.
Tecnología y medio ambiente
- Innovación tecnológica: Drones, blockchain para logística y energías renovables (parques eólicos marinos) transforman la economía azul.
- Sostenibilidad: La OMI busca descarbonizar el transporte marítimo para 2050.
- Cambio climático: El aumento del nivel del mar amenaza a ciudades costeras como Yakarta o Miami, obligando a planificaciones urbanas y ambientales estratégicas.
Desafíos clave
- Geopolítica: Conflictos por rutas estratégicas y recursos naturales, especialmente en zonas como el Mar de China Meridional.
- Desigualdad: Los beneficios económicos tienden a concentrarse en puertos globales, mientras las regiones periféricas quedan marginadas.
- Cultura vs. homogeneización: Existe el riesgo de pérdida de identidades locales frente a la estandarización global de prácticas, lenguas y costumbres.
Oportunidades futuras
- Colaboración regional: Iniciativas como la “Ruta Marítima de la Seda” y acuerdos europeos para puertos verdes promueven la cooperación internacional.
- Economía azul: Desarrollo sostenible de recursos marinos, incluyendo pesca, energía y biotecnología.
- Educación y patrimonio: Proyectos de museos, rutas culturales de la UNESCO y programas educativos preservan la memoria marítima y fomentan la conciencia histórica.
Seminario de Shanghái: un espacio para el diálogo académico
Durante el seminario, se presentaron más de veinte ponencias, incluyendo conferencias magistrales de José Antonio Cervera Jiménez, Li Bozhong, Jin Guoping, José Luis Caño Ortigosa y Wu Jiewei. Los temas abordaron desde el comercio marítimo de productos específicos y grupos sociales, hasta casos emblemáticos como el naufragio del Tek Sing o el comercio de Fujian en Manila.
Los académicos también analizaron la fusión cultural entre China, América y España, ejemplificada en el mantón de Manila, y la evolución del conocimiento sobre la corriente de Kuroshio. Las discusiones se desarrollaron en múltiples dimensiones: política, económica, tecnológica y artística, subrayando la naturaleza bidireccional, diversa y abierta de la integración de las civilizaciones marítimas.
Tras el seminario, los participantes visitaron el Museo Tushanwan, el Museo Conmemorativo de Xu Guangqi y el Instituto Cervantes de Shanghái, explorando los vestigios históricos del intercambio entre China y el extranjero desde las dinastías Ming y Qing.
Conclusión: equilibrio entre historia y globalización
Las civilizaciones marítimas son actores dinámicos en la globalización, y su integración exitosa depende de:
- Equilibrio: Entre crecimiento económico y sostenibilidad ambiental.
- Cooperación internacional: Para gestionar recursos, rutas y conflictos geopolíticos.
- Innovación tecnológica: Adaptación a cambios climáticos y nuevas herramientas logísticas.
Su futuro no solo determinará el comercio global, sino también la preservación de un patrimonio cultural único, ofreciendo lecciones históricas para el diálogo civilizatorio, la cooperación regional y el intercambio en la era de la globalización.



